sábado, 25 de diciembre de 2010

Capítulo 5 Será? / viaje Pt. 2

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Me despertaron los primeros rayos de sol, lo cual esen realidad perfecto pues debo seguir mi camino. ME vestí un tanto tranquilo pues, por la hora tendría bastante tiempo de ventaja; mientras me ponía el traje y organizaba ms esacasas pertenencias en sus bolsillos correspondientes recordé lo que dijo quela mujer que "leía mi mano"... volteé a verla y descubrí que parte d elo que decia era cierto, había una linea que cruzaba con otras tres, lo cual era muy raro, jamás lo había notado, es como si hasta hace unos dias conociera bien la palma de mi mano y ahora fuera otra muy distinta... pero creo que eso es imposible, solo debo dejar de preocuparme por esas estupideces y seguir mi camino asi como se que es dificil qreer en eso iré con el que sabe de las verdaderas cosas ocultas. Aún me resta mucho camino pero ya hay tiempo de sobra.

Salí caminando de la habitacion y escuchaba risas un tanto apagadas mientras caminaba. Al llegar a la taberna me di cuenta de que aquel grupo de rara indumentaria en el que se encontraba aquella mujer seguía ahi, continuaban riendo pero con menos energía, sin embargo noté que ella no estaba entre ellos y me invadió la curiosidad y me acerqué a preguntar.
─ donde se encuentra la mujer que vestia de azul?
─ salió!...Patán! Infeliz! -respondió la otra mujer con un muy fuerte caracter, la cual por cierto vestía de blanco con detalles dorados-
─tardará mucho en volver? -pregunté estaez sin entender el porque d emi curiosidad.-
─acaso le importa? -respondió esta vez un hombre de tez blanca que vestía de un tono rojo muy llamativo- no es usted quien e dijo que lo que decia eran estupideces y charlataneria?
Entendí a lo que iba todo y terminé de notar las miradas furtivas del resto del grupo, las cuales no solo me asustaban, sino que me hicieron darme cuenta de lo que habia hecho la noche anterior.
─si, es cieto soy yo, y presisamente vengo a buscarla para pedir una discula por mi actitud tan grosera - respondí con una expresion de solemnearrepentimiento-
─pues si tardará, aún falta alrededor de una hora para que regrese -me dijo esta vez otro de ellos, un poco mas moreno que los demas y de ropa verde, ay estsa personas y sus coloridos vestuarios!-
─esta bien, creo que esperaré. por lo mientras... ya desayunaron ustedes? -me atreví a preguntar sin razon de uevo que pudiera comprener pero sentía esa necesidad de ser amable... como normalmente soy....
─no, no lo hemos hecho -respondió nuevamente la chica de blanco-
─pues que esperan para pedir muchachos!? yo invito!!!! -les dije de un modo increíblemente entusiasta. Me sentía yo nuevamente, alegre, tranquilo, y con grn entusiasmo, igual con mis dudas pero ya no tan mal como ayer.-
─Ja! debes estar bromeando! -dijo el hombre mas alejado de ellos, usaba ropa diferente, negra y muy poco llamativa- por que razon alguien como tu de la nada nos invitaría el desayuno sin haber recibido o sin recibir algo a cambio?
─pues en realidad solo lo quiero hacer, tal vez el sol me hizo despertar contento... como sea debo hablar con aquella mujer de azul. -dije temeroso al notar que aquel hombre agarraba una especia de sable oriental que se sostenia en su cadera.-
─Ella regresará en alrededor de una hora mas, fué a ver al verdadero sabio de la lectura, solo que esto es un poco tardado. se ha dirigido ahi para preguntar al respecto de lo que veia en tu mano.
─Como sea, me acetarán la invitación? quiero redimir lo sucedido anoche, sé que a ustedes también les afectó pues es su amiga y no debía tratarla así, y no dudo que alguno haya pensado en tomar venganza durante la noche...
En ese momento todos voltearon su cara en direccones aleatorias, como si de verdad hubieran estado planeando una buena venganza.
Pero al final cada uno pidió su desayuno, la mayoría en raciones dobles o pidiendo los platillos mas costosos. Como sea todo fué un poco mas relajado ya que cada uno comía, incluso el tipo vestido de negro desgutaba de manera muy educada de algunas piezas de pollocon cubiertos y una mirada si no reajada, por lo menos reducida en hostilidad a comparacion con la de unos minutos antes.
Después de que todos comieron pedí la cuanta y al querer pagar mi cartera no tenía dinero dentro... entonces el muchacho de erde se me acerco
─La verdad sí decidimos tomar venganza y robamos todo su dinero para verlo sfrir hoy despues de su desayuno, pero nos ha tratadoo excelentemente por lo que decidimos dársela.-me dijo el joven moreno mientras todos veían con expresión de arrepentimiento excepto por el hombre de negro.
─Muchs gracias! de nuevo perdonenme por la actitud que tomé ayer con su compañera. Soy escéptico sí, pero no tan grosero... no sé que me pasó ayer...
─No se preocupe más -intervino el serio hombre vestido de negro- me disculpo yo a nombre de todos, se nota que su calidad humana es distinta a la que vimos ayer. Me permitiría unos minutos con usted a solas?
─claro, adleante.
Nos alejamos un poco, hasta la mesa de la esquina...
─No sé muy bien que sucedió anoche, pero noté cierto aire pesado a su alrededor joven, debo decir que no se me hio nada normal, y menos el descubrir que esta mañana eso había desaparecido casi del todo. Se preguntará a que voy, algo debió sucederle en estos días que le hizo cargar con ese aire, algo hace uos días tal vez pero seguro debe recordar...
Tristemente no estaba seguro, es decir, mi vida habpia cambiado en los últimos días. La llegada la ciudad, la bienvenida, los reencuentros y viejas memorias, el amor... claro, el amor... Fernanda, oh mi Fernanda, protagonista de mis más extraños sueños...
─No, creo que no tengo mucha idea de que podría ser pero lo que sea debe estar ya muy lejos. llevo un día casi completo de viaje contando la noche que recién ha terminado.
─Y, a donde se dirige? -preguntó el hombre un tanto interesado- si no es mucha indiscreción, claro está.
─me dirijo a un pueblo aún un poco lejano a visitar a un viejo amigo.
─y es una visita de placer o con algún motivo?
─pues un poco de ambas pero más la segunda.
─cual es? si se puede saber
─pues no es muy claro, voy a que e responda algunas preguntas, es un alquimista y pues quiero saber que pasaba con un amigo, el estaba perdiendo energía rapidamente, incluso calor lo cual no es muy normal pues, cuando lo conocí, el irradiaba energía positiva y estaba bien adaptado a todo clima, sobre todo a los fríos europeos.
─un alquimista? vaya que cosas, pensé que ese tipo de hombres no existía más...
─Bueno señor pues quedan aún unos pocos, esos hombres expertos en el flujo de la energía, del alma de cada cosa siguen existiendo aunque cada vez hay menos. son muy saios si me lo pregunta.
─Pues sí, algo sabía yo d ellos, pero eso no importa... aunque el conversar con su amigo sería muy util para mi compañera.
─cuál de ellas?
─la misma que leyó su mano joven. su nombre es Sari, es una excelente aprendiz de lo que sea y algo así de increíble podría fascinarla... es una especie de adicta al aprendizaje.
─Pues a manera de disculpa con ella le pediré que me acompañe, despu´s de todo un poco de compañía tampoco me vendría mal...
Se escuchó la puerta, la gitana iba entrando, está vez con un atuendo de un color amarillo que contrastaba increíblemente con todo el gris y el negro de la taberna que lucía oscura aún con el sol entrando de lleno.
─Sari! -la llamó el hombre de negro con un grito sumamente entusiasta. ella se acercó, al verme titubeó un poco pero, al final, decidió sentarse entre nosotros dos.- Sari, el... bueno, lo recuerdas de anoche cierto?
─Sí -lo dijo en un tono entre tristey enojado cómo quien lamenta sus propios errores-
─pues él esta de camino a un pueblo un poco alejad de aqui, va en busca de un alquimista que le pueda explicar algunas cosas. Está arrepentido por su mal trato de ayer -asentí con la cabeza y un gesto de disculpa muy solemne- y en recompenza dice que puede llevarte con su amigo alquimista.
─Pues... está bien, sólo qu eno vuelva a tratarme así! Patán!
─Sí, -intervine por primera vez- disculpe mi trato de anoche con usted. No fue el más educado, lo sé, no entiendo muy bien que me pasó pues normalmente no soy así. Déjeme invitarle el desayuno y una buena bebida y llevarla con mi amigo en recompenza por mi falta de educación.
─está bien -respondió- pero... cómo los encontrar´cuando el termine de aprender lo que me enseñe el alquimista? -dijo dirigiéndose al himbre de negro-
─nos encontraras Sari, estoy seguro de eso, sólo... tenfé -respondiole muy convencido de sus palabras-
─entoncés que así sea -ijo ella con un tono de enorme emoción, se puso de pie y subió a preparar sus cosas, el hombre de negro ordenó por ella en lo que regresaba, parecían levarse muy bien-
─Muchas gracias por esto. es parte de os sueños de toda la vida de Sari -me dijo el hombr de negro con una muy relajada sonrisa en su rostro-
─no es nada pero... por que un alquimista?
─ha sido su sueño desde pequeña, dice que esos hombres son los mas sabios que hay.
─de toda a vida?
─sí, Sari es mi hermana, por eso se preocupa por encontrarnos de nuevo.
─Ahora entiendo. No se preocupe, la cuidarpe bien y mi amigo más.
Ella comenzó a bajar las escaleras tarareando una melodía muy peculiar.

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